Españoles y americanos: repensando el concepto de “Imperio” en los tiempos de conquista y colonización

Españoles y americanos: repensando el concepto de “Imperio” en los tiempos de conquista y colonización
Representación europea de la llegada de los colonizadores a América.
Por sí solos, los españoles nunca tuvieron recursos suficientes para sojuzgar al continente americano. Recurrieron a la ayuda de otros, tanto europeos como nativos de las Américas. Kamen (2003).

Los imperios y su consolidación han sido siempre debatidos en la comunidad científico histórica. Estamos invadidos por teorías clásicas que nos cuentan que los españoles llegaron a América, con la espada y la Biblia, a conquistar a las comunidades de indios incivilizados. Sin embargo, estas teorías olvidan que en América había grandes imperios: el Mexica y el Inca. Entonces, ¿es correcto describir esta situación como la de un imperio que llegó a tierra de incivilizados? Quizás podemos pensar la situación como la de un Imperio en proceso de consolidación (el español) que cruza su camino con otros que estaban conformados como tales (mexica e inca). Y que, al momento del arribo de los europeos, los imperios de América se ven transformados y adaptados a los colonizadores.

En este sentido, podemos considerar que América Latina contaba con imperios previos a la llegada de los colonizadores europeos. Más allá de que entendemos a los Imperios como estructuras dinámicas, preexistían estructuras imperiales. En consonancia con historiadores como Kamen, los imperios, para construirse como tales, deben contar con el dominio de otros territorios, de otras culturas: elemento fundante de una sociedad imperialista. Dicho esto, el objetivo de la presente nota será construir, a partir del análisis de los españoles, mexicas e incas, el concepto de “Imperio” en el periodo colonial.

El imperio español, como nos propone pensarlo Kamen, fue el resultado tanto de la conquista como también de la colaboración realizada por parte de los pobladores americanos. Con esto, se refiere a que no todo fue subordinación ni guerras despiadadas, como tampoco fueron solo acuerdos y tratos comerciales. Es una realidad que comerciaron y se forjaron ciertas relaciones que permitieron la entrada de un imperio en otro. Pero, ¿cómo es posible pensar en un imperio al que llegan los españoles si no existe evidencia alguna de que haya habido contacto transatlántico previo a la llegada de los europeos con los imperios Mexica o Inca? ¿Qué tan extensa debe ser la dominación para hablar de un Imperio?

El imperio español

El imperio español no podría haberse construido sin contar con la ayuda de los colonos. Estos últimos ya estaban acostumbrados a un sistema imperial. Podemos atrevernos a hablar de un sistema que se convirtió en colonial a partir de descontentos, desacuerdos, detonantes. ¿Y por qué decimos esto? Porque, como nos relata Guaman Poma (miembro de la dinastía incaica, nacido en tiempos de conquista “consolidada") en sus escritos y dibujos, la comunicación fallaba entre americanos y europeos. Porque hubo líderes americanos como Atahualpa Inca que entendieron que el Dios cristiano no era uno, sino cuatro. Y que la Biblia “hablaba” lo que Dios quería decirles. Pero como el libro no emitía sonidos, es decir, no les hablaba, este fue arrojado al suelo. Así, la furia de los europeos fue desatada y comenzaron a ejercer violencia.

No podemos olvidar que la Iglesia fue un factor de poder indiscutible del periodo de conquista y colonización europea. Pero, las primeras expediciones no incluían a los frailes misioneros. No fue hasta tiempo después, en que van a navegar hasta América para evangelizar sin violencia. Por lo que, en un inicio, no había europeos dispuestos a no ejercer violencia. En consecuencia, se inició un ciclo escalado de virulenta dominación contra los americanos: los europeos forjaron dominación imperial.

El imperio mexica

Tal como expresa el académico Todorov, no era predecible ni esperable que los españoles “triunfen” (se impongan) por sobre los mexicas, en la jerga, los llamados “aztecas". Cabe aclarar que el término “azteca”, de hecho, lo comenzaron a utilizar los historiadores ingleses, unos trescientos años después de la conquista, para distinguir cuando hablaban de mexicanos y lo que había sido el imperio mexica.

Los mexicas eran un imperio fuerte, estructurado, consolidado, pero debieron enfrentarse al secuestro de su líder, Moctezuma. Hernán Cortés, el comandante español a cargo de la expedición de conquista, fue enviado en el año 1519 por el gobernador de Cuba a las tierras habitadas por los mexicas. Cortés llega a lo que hoy conocemos como Veracruz, México. Allí secuestra a Moctezuma, luego de oscilar entre la dualidad de cómo tratar con los americanos. Dicha dualidad se manifestaba cuando Cortés hacía promesas a algunos nativos y, en otros momentos, iniciaba la guerra contra otros grupos de americanos. Este oscilamiento en el trato fue posible debido a que la propia población, previo a la llegada de Cortés, estaba fragmentada, como nos expresa Todorov.

Existía una comunidad que estaba en desacuerdo con el gobierno mexica: los tlaxcaltecas. El motivo es que estos últimos habían sido dominados por los mexicas. Dicho de otro modo, no todos eran parte del grupo que tenía el dominio imperial. Si bien es cierto que no se cuenta con documentos propios de los tlaxcaltecas, se puede inducir de las cartas de los colonizadores, como Bernal Diaz del Castillo, que los tlaxcaltecas querían destituir del poder a los mexicas. Por ello, los tlaxcaltecas terminan aliándose con Cortés y sus hombres.

Representación del desembarco de Cortés en Veracruz, México.

El imperio inca

Así como sucedió en México, que los tlaxcaltecas se unieron a los españoles para ir en contra del imperio mexica; en el imperio inca también observamos alianzas con los europeos. El hecho es que no todos eran parte del grupo de poder, ni estaban de acuerdo con este. Los incas en sí mismos, eran una dinastía, que habitaban en la actual región de Perú. Tal como expresa el historiador Stern, a Perú arribó el español Francisco Pizarro que organizó un sistema de encomiendas. Las encomiendas eran un territorio con indios (podemos referirnos así a los americanos en términos históricos, ya que los europeos creían haber arribado a las Indias y de este modo los llamaban) que se transformaban en una suerte de súbditos: los encomendados. A estos, se les exigía rendición de tributo y trabajo y eran cruelmente castigados si decidían rebelarse en contra de su encomendero. Con el tiempo, las encomiendas dejan de ser exclusivas de los españoles. Ciertos incas e hijos mestizos de incas y españoles se vuelven encomenderos también. Esto supone una forma de alianza Incaico-española.

Retomando lo anteriormente expuesto sobre Guaman Poma, podemos entender como este, que sí formaba parte del grupo de poder, estaba de acuerdo con continuar en esa posición. El objetivo de Guaman Poma era seguir perteneciendo al imperio español. El hecho que denuncia en su libro es el maltrato efectuado contra los pobladores que no eran parte de la dinastía. En su mayoría, eran obligados a trabajar en las minas de plata de Potosí. Muchos eran trasladados de sus lugares de origen y eran ellos mismos los que debían costear el viaje y permanencia en las minas.

Es a partir de estas explicaciones que podemos decir que los sistemas de dominación eran comunes en la región americana al momento de la llegada de los europeos. Por ende, podemos atrevernos a afirmar que esto produce diversos efectos. Por una parte, la población que quedó bajo dominación previa a los europeos está habituada a dichos procesos y así, por ejemplo, tener que responder a encomenderos fue, para los americanos, una suerte de “cambiar el líder” y no de “adaptación a lo desconocido”. Esto, a su vez, puede derivar en que ese mismo grupo dominado pase a ser potencial aliado para los conquistadores europeos, una población ya dividida ayudó a los conquistadores a imponerse. Por otro lado, los grupos de poder americanos pueden aliarse con los europeos y continuar con los procesos de dominación hacia la población que ya subordinaban.

Entonces, ¿qué es un Imperio en tiempos de conquista y colonización? Podemos aventurarnos a decir que “Imperio” es aquel que pone bajo dominación a un grupo de pobladores en un territorio y tiempo determinado. Es una relación de poder jerarquizado que se construye en parte por acción de dominación y otra por colaboración, promesas y negociación. El imperio español sólo fue posible por la doble acción propia (violencia y negocios), por la colaboración americana y su propio deseo de destituir dinastías dominantes, y, finalmente, por la estructura ya preexistente de dominio imperial en América propia de los Incas y Mexicas.

Referencias bibliográficas

Guaman Poma de Ayala, F. (1615) “Nueva Crónica y Buen Gobierno”, selección.

Kamen, H. (2003) Imperio. La forja de España como potencia mundial

Stern,S. (1986) Ascensión y caída de las alianzas postincaicas en: Los pueblos indígenas del Perú y el desafío de la conquista española Huamanga hasta 1640. Madrid: Alianza. Cap. 2

Todorov, T. (1982) Conquistar: en La conquista de América: el problema del Otro. Cap. 2